FELICES FIESTAS
APARTADO DE GUILLERMINA
Querida Guillermina, otro año empieza… Parece mentira que ya contemos 84 y sigamos conservando el deseo de una renovación, de un cambio que nos haga capaces de emprender caminos nuevos de igualdad, solidaridad, amor y paz para todos… No es buena la gran desigualdad que nos aqueja, la falta de solidaridad, el vivir en esta civilizada selva de cemento, que es mucho peor que la selva virgen en donde la naturaleza mantiene el equilibrio. En la nuestra de ladrillos, es el hombre con sus manipulaciones quién lo destruye y, así nos lucen por todas partes sus equivocaciones, por eso comprendemos mejor a los animalitos que a los hombres, Guillermina…. Me he pasado todo el verano, navegando por un montón de libros, en busca de todas las religiones y creencias, que han trazado los caminos de las gentes en todos los tiempos, de los mitos, leyendas y cuentos, que los han reunido, ayudado a veces y otras exterminado, y si algún día me siento capaz, escribiré algo sobre ello. En una de ellas creían que los pájaros eran los ángeles de la tierra y los peces los arcángeles… y nosotros estamos acabando con todos ellos… Por eso este año pongo para felicitaros a mi pequeño lorito Colorín, compañero de nuestras tardes solitarias, alegrándonos siempre con sus trinos y habilidades y haciéndonos olvidar un poco esta difícil realidad que vivimos. Y es, que hace falta un verdadero gesto solidario de auténtico amor para la verdadera Navidad del mundo. Todo lo demás son cuentos, sólo cuentos políticos que nos cuentan los que gobiernan las naciones y los pueblos, para seguir con el del lobo y el cordero, de lo que es malo y lo que es bueno…Y así seguiremos, Amparo y ahora sólo nos queda desearos a todos los internautas la felicidad de costumbre, porque no tenemos otra que la de este tiempo de crisis, irracional como las leyendas y los cuentos…Y un inmenso abrazo multidimensional para todos con todo el cariño de estas dos viejas un poco chifladas. Guillermina y Amparo
NAVIDAD
La celebrada navidad
nos llega como siempre
llena de faroleras componendas,
que no engañan al hambre,
a la insolidaridad,
ni al nacimiento auténtico
del hombre, en su estrecha realidad.
Un año más comienza
en donde se repetirán
viejos errores de injusticia
y discriminación, donde los hombres
inventan el equilibrio del mundo
y su descorazonadora navidad…
Porque Jesús podría ser hoy
cualquier niño moribundo
palestino, iraquí, africano
o de otro país del tercer mundo,
o… del nuestro más cercano,
en los brazos de la guerra,
de la miseria, del hambre
y de la insolidaridad…
UN AÑO MÁS COMIENZA…
Ya he dado 84 vueltas
alrededor del sol, esperando
el milagro de una renovación
auténtica, de que por fin
la solidaridad, el verdadero
amor y la igualdad imperen
en el mundo, en donde todos
podamos, vivir, gozando
y compartiendo la tierra
sin discriminaciones,
privilegios ni racismos…
porque para una celebración
auténtica, tendríamos que
pintar una nueva aurora
de paz, amor, participación.
Una celebración que fuera más
que las palabras, llamando
a todas las puertas, abriendo
todas las ventanas reuniendo
todos los corazones
en un solo corazón…Entonces
lograríamos la NAVIDAD
del mundo. Y, hasta quizás…
la encarnación de DIÓS.
A MI HERMANA LILU
APARTADO DE GUILLERMINA
Noviembre nos trae siempre el recuerdo de los que se fueron…Ya son tantos, Guillermina, que tenemos más seres queridos en el otro mundo que en éste. Por eso sueño más con ellos que con los vivos.
Tu espacio hoy se lo dedico a todos ellos, pero muy especialmente a una de mis hermanas, con la que más compartí mi vida, mis hijos y mis avatares. Al quedarse viuda vino a nuestra casa y convivió con nosotros hasta su muerte… Así pues, quiero compartir con ella también este espacio tan nuestro, como en la vida las penas y alegrías.
Fue aquel un periodo difícil, para las dos, murió también nuestra madre, después mi esposo y… por último ella. Aún con algunos años de diferencia, fueron marcando nuestras vidas de hondos e irreparables vacíos, tan difíciles de superar, hasta quedarme sola con mis hijos, adolescentes todavía estudiando. Pero sobreviví pese a todos los avatares y a su memoria dedico éste rincón, que me sirve tantas veces de refugio y compañía en mi andadura por Internet, donde siempre estás esperándome tú…Guillermina. Menos mal que te has acordado de mi… Creí que te habías olvidado de que yo estoy desde siempre contigo, que nunca estarás sola del todo y que cuando nos vayamos lo haremos juntas… Así que adelante con los faroles, que sabes enciendo en ti, cuando los demás te fallan y, bienvenida tu hermana Lilu, con nosotras, a la que Paruchy recuerda casi como a una madre.
En tus ojos veo la distancia,
en tu boca la amargura…
La soledad te abarca como
la sombra en la que te reclinas.
La incomprensión quizás,
fue enhebrando tus días,
desmadejando el tiempo…
Ahora sólo nos queda
tu imagen nítida
en un cliché pequeño,
que atestigua que eres
tan cierta como entonces,
cuando precisa e insoslayable,
acompañaste la cotidianeidad
de nuestras vidas…
ENSAYANDO A MORIR 1988
Este libro escrito en aquella época, se lo dedico también a mi hermana Lilu, pues fue para mi, por circunstancias adversas que me anulaban, como un ensayo de la muerte.
RITMO
Al borde de la vida
o de la muerte estamos,
pisando la escalada
de este círculo elíptico
sin posible salida.
Pues vivir o morir
siempre es lo mismo,
apenas más arriba,
apenas más abajo
en idéntico ritmo…
LA HERIDA
La vida en sí
es un cúmulo de cosas,
bien hechas unas, las menos
y, otras profundamente erróneas…
Y, hay que saber hallar
la esencia de la rosa
también en las espinas,
fieles perros guardianes,
porque la verdad encuentre
sólo aquel, que comprenda
y ansíe, la ardiente luz
de su tremenda herida luminosa.
PASILLOS
Pasillos largos
para pisar sin ruido,
para pasar despacio
en silencio, mascullando
palabras inaudibles.
Pasillos largos para la ausencia,
para la incertidumbre,
para el cansancio, de la vejez,
cuando pisamos la huella
trasnochada del insomnio…
Pasillos donde la distancia
se eterniza, pasillos
para el desasimiento,
sin puertas para la huída
de uno mismo.
PARQUE
El pájaro que canta,
el árbol, el triste jardín que
posee un sello inconfundible
de soledad, distante…
Podría ser un parque cualquiera
en otro sitio, pero aquí tiene
una melancolía indescriptible.
Los que se van y los que vienen
la perciben y, aquellos
que no pueden recuperarse
para sobrevivir, y quedan presos
en el difícil y agobiante yugo
que los va consumiendo
lentamente…
RUMOR
La tarde parece de septiembre,
los árboles más grises, nublado
el día, húmedo el aire
recordando la lluvia,
el olor de la tierra mojada
en los jardines, el césped
que me roza al andar
sobre mis pasos repetidos y,
esa tristeza que preconiza
no se que jornadas apretando
mis manos, latiendo en los
pasillos solitarios del Hospital,
donde no sé que espero,
pues el milagro a veces no responde
a la incierta medida del deseo…
Y, afuera está la noche, percibiéndose
un oculto rumor, quizá las alas
de un corazón enfermo, aferrado
a su escaso latir, inútilmente…
VENTANA ABIERTA
Al borde de la vida
la azucena, la blanca flor
de la verdad rayando
la bisectriz del alba…
Oro y luz de la triste mañana
alumbrando el resquicio
de la ventana abierta,
que nos va despertando
con su leve disfraz de alegría,
sumergiéndose en el lecho
doliente, lamiendo las arrugas
y, esparciendo lunares amarillos
sobre las blancas sábanas,
donde sus viejas manos
se marchitan…
LOS GATOS
Ni siquiera los gatos
son un poco sociables,
se esconden recelosos,
ni ofreciéndoles carne
o pescado, acuden.
Se pasean ajenos
a tanta pesadumbre,
estirando sus cuerpos
al sol, indiferentes.
Nos vamos sin amigos,
tristes y solitarias,
como ha tiempo vinimos,
con sólo algún paciente
amable que saluda, o las visitas
con las que compartimos
las horas del insomnio,
cuando nos tropezábamos
en los largos paseos de velas
y plantones por salas y pasillos.
Sólo unos cuantos pájaros
nos cantan y sus agudos trinos
parecen lamentarse,
contagiados también
de tanta pesadumbre.
NOCTURNO
Duermen todos, se respira
el silencio, parpadean las luces,
el gotear de la fuente marca
el ritmo impreciso de las horas,
se refleja la luna en el estanque.
Hallarme aquí, en este Hospital
más parece una alucinación,
siendo sólo real este momento
en aparente paz, como si fuese
un remanso perdido en medio
de la noche, donde ningún vestigio
de dolor se siente… Sólo el silencio,
el grillo y, el gotear tranquilo
de la fuente…
INSTANTE
Dejada así la mano,
despegada del cuerpo,
en silencio la voz,
casi alcanzada ya
la dimensión del rayo
en la mirada, abiertas
las pupilas a la luz…
Pero un instante, apenas
un suspiro solamente,
para volver después
de haber tenido la libertad
del pájaro, a la cárcel estrecha
del corazón humano, que prosigue
latiendo enceguecido…
SILENCIO
Era un largo silencio,
sabia a sol, a sangre
agrito contenido. y le miré
las manos vacías, colgantes
como dos ramas viejas,
llenas de longitudes
estrechando el latido…
Así quedamos, caído el cuerpo
y desamado, sólo un tronco
que trae a la memoria
el haber sido mucho antes,
niebla solamente, vértigo
de un suspiro, camino
de una lágrima del corazón
a la pupila como lluvia
ligera, recorrido.
INESPERADAMENTE
Te fuiste yendo, poco a poco
de las cosas, despegándote
apenas de ti misma, desamándote,
con la precisa hoja para el vuelo.
No querías marchar y te aferrabas
a esa partida rama que se iba
desgajando lentamente…
Por eso te arrancaron
una tranquila tarde de verano
sin dolor, a punto ya la rama
de secarse, inesperadamente.
LAMENTO
Latirán en el pulso las cadenas
latirán, latirán hasta romperse,
como rasga el relámpago la noche
y, la rosa es hiriente en las espinas…
Por salvarse quizás
de la mano inclemente
que la siega.
SUEÑO
Dormir toda la vida
para vivir la muerte,
para sentir más cerca
la ausencia de las cosas,
cuando se queda el tacto,
lejos de las abiertas manos
cruzadas, suplicantes…
Mientras ruedan los ojos
hacia la luz y, puedan
los párpados, abiertos
a la verdad suprema,
cerrarse para siempre…
LA MUERTE
Cuando pasa la muerte
deja un profundo hueco,
donde sólo el silencio
puede suplir la ausencia.
Hay un aliento inmóvil
cerrando las ventanas,
sosteniendo las manos
que se pierden, los ojos
suplicantes que se hunden,
asolándonos…
Cuando pasa la muerte,
se quedan con su duelo
los rincones, las paredes acechan
alargándose, destrenzando
las sombras, haciendo cucuruchos
con el miedo que hace girar
de pronto las cabezas, erizando
los pasos, resumiéndolos,
apagándolos para siempre.
CAMINO
A veces no regresa uno
del todo, quedamos rezagados
sin ganas de marchar, ni de llegar
tampoco a ningún sitio,
como si no existiera la distancia
y fuera al mismo tiempo
el antes y el ahora
sin que vendrá después,
equidistante todo de nosotros.
Y así a medio camino entre ir
o venir, sin más presencia
que la tranquila noche solitaria,
recordando tal vez que sólo
vamos o venimos, porque
en ello no existe diferencia…
PÁLPITO
Nada es más importante
ni tu , ni yo salvamos
el instante… Está marcado
el ritmo, no podemos evadirlo,
ni alcanzar la distancia,
esa ínfima distancia
inaprensible que separa
la vida de la muerte,
tu pálpito del mío…
PAZ
Sendero de la paz
es esta amalgamada sinfonía
que empieza a despertarme.
Cantan los pájaros y lentamente
nos invade la luz, entreabriendo
las sombras de la noche,
rompiendo la quietud
en hilos intangibles de tristeza.
SOLEDAD
Ha llegado el momento
de quedarme sola,
de conocer la verdad
y ver que he ido poblando
el silencio de canciones,
sin hallar ni tan siquiera,
como respuesta, el eco
de una contestación…
Por eso he de recoger
las palabras que dije
y, cantar aleluyas solamente
para el largo camino
de la muerte, porque la vida
es sólo una ilusión…
A. Conde Gamazo
AMOR DE ENTONCES
APARTADO DE AGUILLERMINA
Querida Guillermina, esta vez es un cuento lo que voy aconfiarte, como el título indica, se refiere al amor de entonces, que tu también recordarás, cuando casi era pecado ir cogidos del brazo y no digamos besarse en público o en privado.. Así cambiamos el tercio y nos olvidamos un poco de la crisis, del satélite que se nos cae encima y de quién sabe que cosas más… Y. compartiremos nuestro anticuado amor con los internautas que quieran acompañarnos.
AMOR DE ENTONCES
Siempre queda algo detrás de nosotros cuando emprendemos un viaje, quizás una pequeña parte nuestra que no desea viajar…alguien dijo que partir es morir un poco y en aquel momento sentía la certeza de que era verdad. Me asaltó una pregunta inesperada- ¿Por qué me iba en aquel tren?- Las últimas casas de V… habían desaparecido y el campo lleno de sol, alegre, parecía reírse de mis dudas, acaso no había deseado tanto aquel viaje. Huía obstinadamente de mi cuerpo sentado junto a la ventanilla de un tren, que me perseguía llevándome. Era una lucha vana, inconsciente y al fin cesó… Sentí la realidad del brazo del asiento en donde apoyaba la mano y el rítmico movimiento del tren y, de mi propia vida que me llevaba hacia ti…Era extraño que después de haberlo deseado tanto, durante días y días de impaciente espera, se despertaran en mi deseos contradictorios de huída, que me hicieron desear en el momento crítico, que el viaje fuera suspendido… Recordaba un poema escrito hacia tiempo y me aferraba a él como si dependiera de sus palabras. Sentí tristeza en vez de estar alegre, y añoraba mi estancia tranquila en aquel pueblecito andaluz, pensando que faltaba una eternidad para que el día ansiado de nuestro encuentro en M. llegase… Recordaba cosas absurdas que había vivido sin desearlas, ni concederles importancia, pasé tiempo en aquel extraño cruce de pensamientos y, al fin encontré tu carta y, en ella la causa de mi incertidumbre. Aquella última carta tan distante y extraña, te alejaba cuando íbamos a estar tan cerca… Me pareció oír de nuevo unas palabras de labios de una gitana…”Tu estrella brilla mucho y hay un hombre que te quiere, pero… ¿habría algo de verdad en aquellas predicciones, sobre las líneas de la mano?…deseé con fuerza hallarme a tu lado, que hubiera pasado toda la noche y la mañana siguiente. Tú llegarías por la tarde, y sería como si no existiesen aquellos meses que nos habían separado, pero aquella carta, como una interrogación me llenaba de angustia… ¿Qué es lo que me habías ocultado?… Sentí deseos de que el tren se parase o no llegase nunca. Poco a poco oscureció y empezó a llover menuda, monótonamente. El paisaje se fue borrando, se lo llevaron las sombras y luego penetraron por las ventanillas del tren, aunque estaban las luces encendidas, porque las sentí llegar hasta mí, envolviéndome. Recordé que casi siempre que coincidimos en M… hizo mal tiempo. Saqué la mano por la ventanilla y, sentí el húmedo y frío saludo de M. en mi mano…
A través de las gotas de agua que empañaban los cristales del taxi, las luces brillaban borrosas, indecisas… Pero mañana vendrías, aunque siguiera la lluvia cayendo en pequeñas lágrimas insistentes… Mañana.
Había soñado muchas veces con ese momento en que te vería aparecer y bajaría a tu encuentro, sentido casi real bajo mis pies el paso rápido de los escalones, el contacto del pomo de la puerta al salir y, por último… tus manos de nuevo, fuertes y cálidas en las mías, lo había imaginado tantas veces, que al bajar las escaleras, incluso al estrechar tus manos, me sentía lejos, en el pequeño jardín de aquel pueblecito o en casa, en V. pensando en ti, pero mis ojos no estaban cerrados y ya no existía el peligro de que desaparecieras de repente como en mis sueños. Al fin eras tú y estabas a mi lado, tan cerca como lo había deseado. Al mirarte, la vida corrió intensamente y todos los paisajes vividos quedaron atrás, perdido el relieve. Fue como si el tren se hubiera detenido entonces y, no la noche anterior y, descendí de él sin equipaje, sin recuerdos, contenta y absurdamente feliz…M. había sido creado de nuevo en aquel momento para nosotros y nos pertenecía por entero.
Anduvimos despacio, con naturalidad, como si el día anterior nos hubiéramos visto también. Los relojes y el tiempo, que antes habían marchado lentamente, recobraron su ritmo. Hablábamos de cosas sin importancia y poco a poco me volvió la oscura duda anterior, olvidada tras la emoción de volver a verte, pero me contuve esperando el momento de formularte mi pregunta. Entramos en un cine huyendo de la húmeda tristeza de la tarde y al quitarme el impermeable, sentí la impaciencia de tus manos y tu intensa emoción cuando al fin estrechaste las mías… recuerdo que olvidé el impermeable sobre tus rodillas, y que al mirarte, me dieron miedo tus ojos en la oscuridad…Estábamos muy cerca y hubiera querido prolongar nuestro silencio, sin explicaciones, sin preguntas, más allá de la vida y del tiempo, pero mi corazón necesitaba saber… me asustaba ser tan feliz y haber olvidado mis temores de días atrás, la felicidad exige, tarde o temprano una paga y, supe entonces que tú hablarías, que había llegado ese momento. Te negabas a confiarme aquel secreto- Es pronto todavía- dijiste, y yo pensé, por el contrario, que era demasiado tarde, que me lo debías de haber dicho antes, mucho antes, cuando te lo pregunté una vez…porque no me hubiese enamorado de ti…Te ayudé a decirlo, tenías otra novia en el pueblo donde vivías… Escuchando completamente vencida, aquella voz interior que me había perseguido en el tren, pero es extraño que al decirlas parezcan las palabras distintas…Guardé silencio, un doloroso silencio lleno de sensaciones, demasiado intensas para ser expresadas. La oscuridad del cine y de tus ojos me hacía daño… lloraba por dentro, sin lágrimas, avergonzada de mi debilidad… Deseé que se encendieran todas las luces, hasta las del cielo, que desapareciese la pantalla y sus grotescas imágenes, y tú con ellas… quedarme sola o desaparecer… Pero no ocurrió nada. Me llamaste en voz baja, con miedo quizá a una escena desagradable. Te asustaba que reaccionase llorando o indignándome contra ti… me conocías poco, ignorabas que hubiera muerto a tu lado sin quejarme, si tu golpe hubiera sido suficientemente fuerte para ello. Me sobrepuse bruscamente, ahogando hasta los latidos de mi corazón, para que no los oyeras y, me sobrecogió un mudo reproche dirigido a mi misma, al tiempo, a la vida que me había traído a tu lado, para que me golpearas en el punto más sensible de mi ser y, aún así, cuando te miré a los ojos, sonreí, para que tus temores se fueran… Es extraño que me dé por reír, cuando me ahogan las lágrimas, pero hubiese muerto antes de llorar ante ti.
Era injusto haber esperado tanto para vivir aquello, me parecía una burla del destino. Pero sintiendo tu apurado nerviosismo, me fui olvidando de mi misma, de mis emociones, para recordarte como te había querido antes, pensé en tus cartas, hubiera sido tan sencillo que me lo dijeras en una cualquiera de ellas, me desconcertaba que hubieras preferido decírmelo de palabra. De lejos todo habría sido diferente, más comprensible. Había en tu actitud algo ilógico que no lograba comprender. Pensé que podía ser mentira, que quizá con ello intentabas ocultar tu indecisión, o cualquier otra causa que preferías eludir. Acaso fuera la única verdad que no me querías. Intentaba encontrar una salida para poder escapar de aquel laberinto de ideas, que danzaban ante mi, ocultando la pantalla y sus imágenes…-Si quieres, dijiste, me iré esta misma noche.- Me asuste al oír tu voz, a pesar de coincidir con mi pensamiento…Debí de haberte dicho que sí, era absurdo prolongar aquella difícil situación… ¿Por qué no lo hice?… No lo sé, quizá porque te quería y habías sido mucho tiempo la razón de todo para mí. Prescindir de ti bruscamente, hubiera significado perder la razón de las cosas, de mi espera, de mi viaje, de todas mis ilusiones. No pude decirte que te fueras… Siempre te había pedido que perdieras el tren, y ésta vez, como todas, deseaba que te quedases, que no te fueras… y si te ibas, que no volvieras más.
Era pronto cuando salimos del cine, y anduvimos despacio por las calles, sin prisa y en silencio, perdidos entre la gente, que a veces se interponía entre nosotros separándonos. Entonces me preguntaste si podías cogerme del brazo y, te dije que sí. Una vez hacía tiempo, me habías preguntado lo mismo… sonreí al recordar aquel momento feliz, o absurdo, para quién no fuéramos nosotros.. Atravesamos varias calles y fuimos a desembocar a una enorme plaza llena de frío y de oscuridad. Había niebla y el contorno de los árboles se difuminaba en la noche. Estrechaste fuertemente mi brazo y, volví a sentir miedo de ti, de tus pensamientos que desconocía, a ti mismo te conocía demasiado poco y después de tu revelación ignoraba tus intenciones. Sentí frío dentro y fuera de mí. Fue perceptible a través de mi brazo el estremecimiento físico, y tú, lo notaste, pero no pudiste adivinar que también mi alma había temblado. No era precisa mi afirmación, cuando me preguntaste si tenía frío, y te pedí que nos fuéramos de allí, sin mirarte porque no quería ver en tus ojos también la oscuridad… ¿La vida pues, era algo vulgar y despreciable, sólo eso…? Sentí que la mía no era así, ni tampoco mi amor por ti… Las luces de las calles volvieron con su normalidad. Quisiste que te mirara… Tus ojos ya no me dieron miedo y sonreí, te seguía queriendo contra mi misma, contra la vida, y mi cariño recobrado te absolvió. Algo nuevoy cálido corrió por mi sangre conmoviéndome profundamente.
Cuando nos despedimos, prometí que no pensaría. Por la mañana vendrías a buscarme y, teníamos que hablar mucho aún… Subí despacio las escaleras, pensando que tendría que ocultar mis emociones y, cuando me abrieron la puerta, pude volver a sonreír con naturalidad… Allá, muy adentro, lloraba palabras incontenibles, palabras que una vez sola, en la habitación, callada y oscura crecieron en intensidad atronando en mis oídos. Quise llorar, pero no pude, a fuerza de contenerlas se me habían ido las lágrimas hacia dentro y me ardían los ojos… ¿Cuándo tiempo permanecí así, mirando sin ver en la oscuridad? No lo sé, minutos, horas , siglos. Los relojes se habían parado y sólo mi corazón latía golpeándome el pecho. Me sentía sola, perdida en un mar de angustia que me ahogaba y deje que me arrastrase sin resistencia… Como dedos húmedos, sentí que las lágrimas se me deslizaban hacia las sienes hundiéndose en mi pelo como la lluvia, silenciosamente.
El día amaneció frío y nublado. Tú tampoco habías dormido bien aquella noche. Huyendo de la lluvia nos refugiamos en un Museo, que ya habíamos visitado juntos hacía tiempo. Hubiera sido sencillo terminar, pero te negabas a ser sincero y, continuaste engañándome y engañándote, a fuerza de no querer ambos escuchar tú, la voz de tu conciencia y yo, la de la razón… Aquella mañana tensa de emociones, transcurrió tranquila. Admiramos de nuevo los mismos cuadros, que otro día lejano habíamos visto juntos. Revivíamos todos los recuerdos de entonces… Aquel día, muy pronto, también pertenecería a un pasado sin fecha determinada, que no volvería, como quizá tú y yo, no volveríamos a vernos más. No hablábamos de ello, como si ambos de mutuo acuerdo, hubiéramos olvidado que vendría mañana y, recordábamos nuestros anteriores proyectos, como si ellos pudieran continuar solos, sin ti y sin mí, más allá de nosotros mismos… Me mirabas y te miraba intensamente, queriendo llegar más hondo que las palabras, que los pensamientos. Te recobraba al mirarte, y te volvía a perder de nuevo… Reímos ante unos cuadros grotescos, retorcidos y extraños, enlazados del brazo o de la mano, como si una vez perdidos, quisiéramos encontrarnos otra vez juntos en aquellos ventanales de mundos olvidados, que nos comprendiesen y resolvieran nuestros problemas. Pero nada podían hacer por nosotros y de ellos sólo nos quedaría el recuerdo de su íntimo y cómplice silencio. Pronunciaste mi nombre que era nuevo para mí, porque como tú lo decías no me lo había dicho nunca nadie… Si me hubieras besado, habría resucitado o nacido de nuevo, pero ¿podían acaso cobrar vida, aquellas imágenes que nos miraban desde lo alto…? Yo también me sentía como ellas, colgada sobre mi propia vida, que seguía adelante abandonándome. Volviste a hablarme de un prólogo que escribirías sobre los poemas que tenía que copiar para ti, me pareció imposible pensar en ello como antes, como si nada estuviera pasando, pero tú ignorabas todavía, que no llegarías a escribir ningún prólogo sobre mis poemas.
Por la tarde volviste y nos fuimos enlazados del brazo como si nada nos pudiera separar. Era un amargo placer el contacto de tu mano, desee andar así a tu lado durante mucho tiempo insensible al frío y al dolor, sintiéndote sólo. Pasamos frente a un cine y decidiste que entráramos. No recuerdo la película. Nos mirábamos de nuevo y sólo era capaz de sentir tus labios en mis manos, que me llenaban de confusión… Sentí el intenso deseo de que me besaras y, cuando lo hiciste al fin, todas mis dudas fueron borradas en un súbito desbordamiento de todo mi ser, que en aquel momento te pertenecía por entero… Entonces ocurrió algo, bastante natural en aquella época… alguien, detrás de nosotros, protestó de forma insultante, porque no le dejábamos ver la pantalla… Aquello nos hizo el efecto de un jarro de agua fría… Ambos quedamos como estatuas de sal y, de común acuerdo silencioso y culpable, nos levantamos y salimos del cine, avergonzados, sintiéndonos como los que cometen un acto delictivo, porque entonces besarse en público era obsceno y reprobable. Al salir, el aire de la calle nos supo a gloria del cielo, no nos atrevíamos ni a mirarnos y, como me ocurre a veces, me dio por reírme presionada por la situación, al límite de mis emociones… Al principio. no comprendiste mi risa incontenible y, me mirabas sorprendido sin entenderme, pero al fin se te contagió también, y reímos como locos, o como niños, liberándonos de todas las tensiones, de todos los problemas, que desaparecieron, como si estando en un oscuro túnel, volviéramos a ver la luz. Algún transeúnte nos miraba, viéndonos deambular muertos de risa, borrachos de amor y de alegría, porque quizá fuera también un crimen reírse entonces… Pero en aquel gozoso momento, a ninguno de los dos nos importaba nadie, ni nada… Pasada aquella incontrolable euforia, en la que acabamos, no se si llorando de risa, o de pena, nos fuimos por las calles casi abrazados, completamente ajenos a la lluvia y a la gente, transportados a un mundo que al fin se había olvidado de nosotros, porque ambos, lo habíamos olvidado… Al pasar por nuestro café, nos refugiamos en él, como otras veces y, nos sentamos frente al reloj familiar, que siempre corría demasiado deprisa. Le pedí que fuese más despacio , que se parase por una vez… Cuando te lo conté, sonreíste. Hablamos mucho, sin encontrar nada, que nos pudiese ayudar a tomar una decisión y buscabas en ello, por miedo a arrepentirte si lo hacías, la absolución para tu conducta. La tensión y todas las emociones habían cesado. Me decías que yo era distinta a ella, a las demás… Me hiciste promesas, que no cumplirías y supe, que era mío el final de aquel viajero amor nuestro, alimentado por cartas y más cartas tan fáciles de escribir, y a veces tan difícilesde olvidar…
Cuando me acompañaste a casa y al estrechar mis manos, intentaba pensar que no te ibas del todo, que no terminaba aquel día nuestro amor, que volveríamos a vernos… Te miré deseando decirte muchas cosas, te las dije con los ojos, con las manos, con el corazón… luego te fuiste y, me quedé sola, perdida por los escalones que me devolvían a la realidad… Las palabras contenidas del poema, que me habían acompañado desde el tren, tomaron forma estallando misemociones en él.
Bendíceme madre, dura tierra / donde mis pies se abrieron / como flores silvestres sobre tu vientre grande. / Henchidos de nostalgia he elevado mis ojos / hasta el cielo como un pájaro preso. Atrapada / en el cepo de tu carne y, no puedo volar, / porque mis plantas adheridas a ti / se me desgarran de dolor al dejarte…
El día terminaba lenta, dolorosamente y lo despedí, sintiendo que se iría contigo en el tren para siempre… Pasado el tiempo, quizás recordaría, sin nombre y sin fecha aquel amor de entonces…

RÉMORAS
RADIOGRAFIA POÉTICA
RÉMORAS 2001
Este libro lo escribí hace tiempo, pero al rescatarlo he pensado, que estará bien ponerlo ahora, por la necesidad que tiene el mundo de que algo cambie, dejando atrás lo que nos sobra, lo que sólo sirve para lastre…El cuaderno consta de 39 poemas de los que he escogido 27.
VENTANA
Desatarlas cadenas
que nos aprietan
tratando de apresarnos,
la tristeza letal que nos
aqueja, la cadecia del ruido,
las lágrimas silentes
del desahucio, imprevisibles
cuando ya no tenemos
más remedio que una ventana
para escapar, o a veces
un trasnochado verso.
JUEGO
Juego con la verdad
y la mentira, quizás
las neutralizo, para
salvaguadarlas
de las dudas,
nivelando su peso
en la balanza
de la credibilidad…
y, al confundirlas
se parecen tanto,
que no sé que es verdad,
ni que es mentira.
Y, vuelta a investigar
en la oscura patraña
de la vida.
MUTILACIÓN
Te tengo en mí,
tierna presencia leve,
cónclave de la niñez,
donde quedó la huella
de una mutilación,
de una guerra sin nombre…
Y, estoy aquí hoy, como
simple testigo de la historia,
porque nunca debiera
repetirse la criminalidad
de avalar su memoria,
ni elementos destructores
deberían gobernar
jamás el mundo.
HOJARASCA
Memoria de un espacio
ciego, transido el horizonte
bajo la mirada intransigente
de la desertización…No queda
lluvia para la sed abierta,
sólo vísceras, rincones oscuros,
niebla en los parajes sutiles
que conforman el aire.
Sólo el aliento de la espera
y el momento casual
donde las anémonas,
desnudas, se quitan
el disfraz de primavera.
COSAS QUE PASAN
APARTADO DE GUILLERMINA
No sé porque me relaja escribirte, nombrarte es ya conectar con una amiga secreta que desde niña me dictaba palabras y palabras con las que, más tarde empecé a escribir poemas, creo que si no te hubiese tenido desde siempre conmigo, no hubiera soportado esta realidad tan prosaica que vivimos, aunque cada uno la viva a su manera y, por eso mismo recurro siempre a ti. Están pasando tantas cosas preocupantes que necesito compartirlas contigo… Qué decirte de todo lo que ha pasado en Japón, tan estremecedor, que ha sacudido a todo el mundo, haciéndonos ver que de un solo movimiento de la tierra, podemos desaparecer a miles, sin que de nosotros quede ni el más mínimo rastro de haber existido, de que estuvimos aquí luchando y peleando por cualquier bagatela de este mundo, perdiéndonos la verdadera esencia de vivir, sin saborear cada instante, como si fuera el último… Nuestro humilde y silencioso homenaje a todos aquellos que han desaparecido en la inmensidad del espacio sin dejar huella siquiera de su existencia, nuestro amor para cubrir el hueco que han dejado y que nadie podrá ocupar de nuevo… Los que tenemos la suerte de vivir, deberíamos reflexionar y buscar remedio a todos estos desastres, en vez de inventar nuevas guerras en los países del petróleo y buscar energías menos peligrosas para las futuras generaciones, que no dañen el planeta…
Si Amparo estoy completamente de acuerdo contigo, porque si investigaran a fondo el origen de estos grandes desastres naturales, quizás encontraran que no son tan naturales y que el hombre los está provocando con sus experimentos de bombas y otros artilugios, queriendo llegar a las estrellas cuando todavía no conocemos a fondo el planeta que habitamos, destruyéndolo cuando viene bien a los intereses de los gobernantes de ciertos países… Esto sólo ha sido un toque de atención, para que el mundo despierte y sientan que lo que ha ocurrido en el Japón y más tarde en Lorca, puede suceder en cualquier parte de la tierra y, que nos afecta a todos, porque estamos poniendo en peligro su equilibrio y seguridad, cualquier guerra afecta a la tierra, que está viva y siente el vandalismo y la crueldad de los hombres con sus congéneres, la tala de sus bosques, incendiados intencionadamente, para fomentar sus negocios…
No me hables de los árboles Guillermina, tan necesarios para el aire, la lluvia, que sujetan la tierra, que la cuidan y aman mucho más que nosotros… A veces pienso que son los ángeles que velan por la vida de la tierra, porque sin ellos acabará convirtiéndose en un desierto, tan desierto como los corazones de los hombres…Y ahora te contaré lo mejor… Verás de todo esto creo que está naciendo un despertar de las conciencias. La gente descontenta por muchísimas más cosas, que sería muy largo enumerar, se esta empezando a reunir en las plazas, en las calles, protestando por esa desigualdad, cada vez más evidente… Porque nunca hasta ahora ha habido tantos millonarios, y por supuesto tantos pobres…Y, ya se sabe, los bancos por en medio y no digamos de la bolsa, esa bolsa que sube y baja a capricho de unos pocos super-millonarisimos que manejan el mundo a distancia y sin peligro de salpicarse y que, con la excusa de la ECONOMÍA, se embolsan todo el dinero y arruinan al país que no les resulta simpático con la mayor frescura, robándole si es preciso. Por eso aquello de “La bolsa o la vida” con toda la sin razón del mundo.
Sería estupendo, Amparo que algún día averiguasen quién tiene la llave que abre y cierra lo de la bolsa…Crees que si lo fuéramos preguntando por el mundo, podríamos encontrarlo…
Creo que no Guillermina, no creo que lo sepa nadie…
Y si se lo preguntásemos al PENTÁGONO ese tan célebre, donde se cuece todo. A lo mejor allí si que lo saben…
Bueno Guillermina, vamos a dejarlo aquí. Lo bueno es que la gente empieza a moverse y quizás sea el principio de la EVOLUCIÓN, no de una revolución, porque revoluciones ha habido ya muchas y, no han resulto el problema de la bolsa, ni de la desigualdad… Voy a buscar por ahí algún poema que nos venga al pelo y lo ponemos.. . Un gran abrazo a todos los de las plazas y que no se quedan en sólo la plaza, que tomen el mundo que también es de todos… Y mucha suerte. Amparo y Guillermina.
Estos poemas los escribí en el 1985 más o menos, pero me parece que le caen bien hoy a nuestra reflexión…
¿QUE PODEMOS HACER
para arreglar el mundo,
carpintero…? ¿Qué podemos hacer,
fontanero, maestro, deportista,
político, delincuente, mendigo,
soldado, ingeniero, empresario,
terrorista, judio, moro, cristiano,
hormiga, perro, pájaro…?
A todos sin ninguna excepción,
os pido una respuesta…
hasta a los soñadores
donde se mezclan niños
con poetas… Es urgente,
muy urgente encontrar
la avería del agua,
la saciedad del hambre,
la causa de las guerras,
el fallo del andamio,
las goteras del cielo
y las manchas del sol…
Y el caso es que si todos,
codo a codo, buscáramos,
hallaríamos pronto,
estoy segura,
la total solución…
PORQUE,
yo pienso que sí
que hay solución
para todos los problemas,
que están ahí, detrás de nosotros
y, que les volvemos la espalda,
precisamente, porque
no queremos verlos…
Es más cómodo disfrutar
de las cosas de la vida
que resolverlas,
que darnos la vuelta
y enfrentarnos de una vez
con ellas… Y es que, amigos,
dar la cara cuesta tanto,
como feflexionar de verdad
sobre quienes somos en realidad
nosotros, los que nos creemos
buenas personas, en nuestro
vegetar anodino de plantas
o de tábanos… Y, aún ellos
son mejores, por no poder
quizás ser otra cosa y,
nosotros sí…Resulta duro,
ya sé que resulta duro
reconocer que no queremos
en realidad solucionar nada
y, que hablamos por hablar
y porque pase un rato,
de ese tiempo perdido
en castillos de inútiles palabras,
que luego cantan los poetas
y repiten los niños…
como el “A la limón, a la limón,
la torre se ha caído…
PORQUE…
¿Quién reparte los papeles
en este tinglado de la vida?
¿Cuándo empieza la farsa
o finaliza la función?
¿Quién hace de bueno o de malo,
conscientemente…?
¿Hay quizá un empresario,
un director anónimo
que tira de los hilos
del que mata, del que sufre,
del que ríe y es feliz,
del que se muere de hambre,
del que invierte su forma
de mujer o de hombre…?
¿Quién es el responsable?
¿Quién levanta el telón?
¿Quién hace sonar la campana?
¿Dónde está el que dirige la orquesta?
¿Y la batuta del director
señalando a los que desafinan?
¿Por qué no podemos cantar
y tocar todos juntos sin equivocarnos?
¿Quién falla en este gran espectáculo
de la vida… los músicos,
porque no aprendemos la lección,
o éste increíble Maestro,
que nos deja en libertad,
para que cada uno,
toque y cante lo que quiera…?
¿Por qué nadie responde
a nuestras preguntas y,
sigue la humanidad en este
desconcierto siempre y,
sepamos quizás sólo al morirnos,
si dimos, o no la nota acertada,
que esperaba de nosotros
el GRAN MAESTRO de los títeres…?
EMPIEZO a dudar,
si el ser poeta es un castigo
o una recompensa, si esto
de llevar siempre las palabras,
a punto de brotar como las flores,
como serpientes enroscadas
y amargas en la garganta,
ahogándonos a veces,
o repicando alegres como
campanas…Y después
que la gente diga que estamos
locos por ser quizá un poco
diferentes… No sé si es un castigo,
esta blanca corona de jazmines,
con la que me despierto,
y que de noche encuentro
convertida en guijarros
donde apoyar la frente…
Y me tocó tan sólo
la voz cantante de juglar
en esta lotería de la vida,
simplemente… donde lo mismo
toca, una cojera, un vicio,
la ceguera, el talento,
el dolor, la alegría.. Y ser pobre,
o ser rico, y ser guapo o ser feo,
y ser o no poeta, es cuestión
de la suerte… Por eso escribir
versos es a veces tan triste,
porque con las palabras
no se remedian tantas injusticias.
Y he aquí, Guillermina, mis dudas respecto a ese Dios que preconizan, a la exacta medida de los hombres,tan injusto y cruel como ellos mismos al que pueden manipular a su gusto o disgusto, para justificar el racismo, la intolerancia e incluso las guerras, que son el mayor terrorismo del mundo. ..Yo prefiero creer en el espíritu que alienta en la naturaleza, y por supuesto en la humanidad, que nos abarca a todos los seres de la tierra por igual, donde el hecho de nacer es atributo del derecho a vivir, en la paz, la solidaridad, la comprensión, el amor, el respeto, la honestidad, que son los atributos de la bondad fundamental, que suponemos tendrá Dios, un Dios de todos los seres vivientes del planeta, que nos compenetra a todos sin nunguna exepción, porque somos la múltiple manifestación de su ser. Por lo que, como el cuerpo nuestro enferma, ante el dolor de cualquiera de sus miembros…ÉL también sentirá el dolor por todos nosotros,hasta por los más pequeños e insignificantes…
También pienso como tú, Amparo, porque la verdad es que un Dios partidista, sectario y discriminatorio, tan a la medida de los hombres, no podrá representar en el mundo nunca la verdadera esencia de Dios…
Y, aquí lo dejamos, porque cada cual expresa a su manera la esperanza de un mundo mejor…y, por último una multitudimensional pregunta…¿Quién creó a quién… Dios al hombre… o el hombre a Dios.? A. C y, G
CHAPEAU
APARTADO DE GUILLERMINA
Otra vez estoy contigo, Guillermina, como siempre vengo a contarte las cosas que me ocurren… aunque tengo muchas para contarte, iré haciéndolo, poco a poco, ya que todas juntas sería demasiado largo. Hoy quiero dedicarle todo tu espacio a un gran amigo que falleció el pasado verano… se llamaba José Albi y desde mi modesta opinión, uno de los mejores poetas de nuestro siglo… Acudí a un homenaje que le hicieron, hace poco sin saber que había muerto y allí me enteré de ello, esto me produjo una gran impresión porque le apreciaba y admiraba mucho, como escritor y como persona,porque era grande en si mismo, sin vanagloriarse de ello en su humilde y sincera humanidad, en su forma de escribir, haciéndonos partícipes de su mundo mágico y maravilloso…
Debido a la fuerte impresión que me llevé aquel día, empecé a escribirle unos poemas, llevada por el sentimiento profundo que me ha producido su muerte y he pensado compartir contigo y con nuestros amigos internautas estos 15 poemas que le dedico a mi querido amigo con todo el amor y la ternura que me inspiran sus versos…
CHAPEAU
En francés se dice ¡chapeau¡
Una sola palabra, que según
parece, lo expresa todo…
Hoy quisiera encontrar
en esta lengua nuestra, algo
parecido y, no lo encuentro…
el poder reunir en una sola
palabra la admiración,
el reconocimiento, el lauro
y el aplauso de todo el mundo,.
para ofrecértelo
como un sombrero.
NADA IMPORTA…
lo único, tú, ausente…
Las voces, las palabras
que trataban de emularte,
no cuentan, ni tampoco
las pálidas imágenes,
que creían recuperar
las siglas de tu nombre…
Sólo tú… ausente, sólo
el vuelo de un pájaro
cruzando la frontera
insalvable de la muerte…
Tú sólo en tus poemas,
vivo para siempre…
DE REPENTE, te has ido.
El día que pensaba íbamos
a encontrarnos, irradiando
palabras en tu nombre, acabaría
tristemente huérfano, porque
tú no estarías allí… pero
quizá escuchabas en las voces
ajenas, trasnochadas, rotas,
apenas el eco inaudible de tu voz,
como el canto de un pájaro
aleteando, balbuciendo el pálido
reflejo en que tu nombre
alado, fugitivo, escapaba lejano
en la furtiva esfera de la tarde…
CERNIDO DE PALABRAS
volabas como un pájaro más,
un pájaro sin sombra, casi aire,
nube que se disuelve
para llover sobre la tierra
y, fecundarla en el amor,
la poesía, la palabra…
Así eras tú, poeta del amor
y de los pájaros, del sueño
y de la nada, o de la eternidad,
donde nos llevan tus palabras,
palomas de la paz, eternizándonos…
Tu nombre, tu canción, son el milagro.
TE QUIERO, sí, ya sé
que es una utopía decirlo ahora,
ahora precisamente que te has ido
de esta tierra, que nos sigue
anulando, poco a poco, sangrando
siempre por las viejas heridas
del tiempo, de los años cumplidos,
que nos alejan a los unos, de los otros.
Tú y yo, apenas compartimos
algún recital, alguno de tus libro,.
tus transcendentes versos apiñados,
en las tardes vacías del olvido…
Ahora te recordamos, esperando
que te alces de pronto vivo,
radiante, de tus propias
palabras, alrededor de nosotros,
los que seguimos recordándote…
TE CANTABA la vida,
te cantaban las cosas,
la mesa , el pan, en pájaro,
la tristeza, las sombras del camino,
la chicharra, la piedra , el río,
la música del árbol… todo por ti
era canto. A través de tu voz,
nos arropabas como a un niño
la madre, como a un pájaro el nido.
Todo era en ti canción,
aire que te envolvía eternizándote,
eternizándonos en tu canto
inmortal y entrañable…
Como la voz de un niño,
era tu canción… inacabable.
ME VOY de ti a mis cosas,
abro páginas lentas de la vida,
juego a soñar, te canto y, me sonríes
desde tus libros, donde imprimiste
las cosas más pequeñas, las más grandes,
porque todos jugásemos contigo
a estar vivos siempre,
porque después de idos, sólo
queda una ilusión quizás, un
desperdicio de las horas vividas,
de los días que perdimos, inútiles,
soñando, recorriendo las heridas,
del tiempo , de los años… Amigo,
amigo de la luz recorro tus palabras
que me llenan de pájaros los aleros
del alma, esos pájaros tuyos increados
aleteando mudos, pero ciertos, ahora
más vivos que nunca en un eterno
vuelo sobre todos nosotros,
más allá de ti mismo
y de los páramos desiertos
de este mundo…
COMO GOTAS DE AGUA
regresan mis palabras
al río de las tuyas…
Me hermana tu silencio,
enamorada reclino mi cabeza
sobre uno de tus libros
abierto a la nostalgia…
Yo te creía todavía vivo y,
lo sigo creyendo…
En cada página, en cada
pájaro no creado todavía
navegas inmortal, como
los seres elegidos, más allá
de la muerte y de los siglos
que aún han de seguir recordando
tu nombre, tu canto redivivo…
DIALOGO con tus pájaros,
porque son los mismos que
me persiguieron cuando de niña
jugaba por los parques
entre amapolas y madreselvas.
Por eso me recreo en tus versos,
en tus pájaros que escapan
cuando abro uno de tus libros
y, me hundo en sus páginas
como en un río verde azul,
de tiernos juncos
y de álamos…
POCA COSA soy,
muy poca cosa para alcanzar
tu altura… ya ves que no levanto
mi cansada estructura, ni siquiera
para alcanzar un árbol, ni una sola, bajita
de sus ramas, pero desde mi oscuro
hacer, desdibujado y solitario,
te recuerdo y reclamo del mundo
para ti, el gran lauro para ceñir
tus versos con laureles dorados,
siemprevivas, amapolas y…
con todas las alas de tus pájaros,
para que vuelen por el mundo.
EL PRINCIPIO Y EL FIN,
la duda y la respuesta a todo…
En tus versos reúnes la vastedad
del infinito, lo creado y no creado
todavía… Los pájaros revuelan,
tus versos son sus alas
alrededor de ti, de nosotros,
acunando la etérea realidad
que vivimos, más allá de la muerte
y del olvido, con tus pájaros…
ACARICIO TU NOMBRE
lo pronuncio despacio, bajito,
silabeándolo, que no me lo oiga
nadie, sólo tú, amigo, porque
todos los poetas lo somos
en el alma, en el corazón,
en las palabras…Yo no sé
siquiera si lo soy, acaso no llegue,
ni a la suela de tus zapatos…
Pero cuando leo tus versos,
siento como si fuesen alas,
como si fuesen aire y pudiera
también volar en ellos…
DESPUÉS de leer tus poemas,
los míos no me valen,
como si entre los tuyos
quedasen enredadas
todas las palabras, de la
forma que quedan enjaulados
los pájaros y, no pudiera
usarlas ya nadie para escribir
más versos que los tuyos,
como si todas juntas, cuando
te fuiste, hubiesen
emigrado contigo…
TE DIBUJAN tus versos,
apenas te retratan, aunque
intentan llegarte a la altura
del alma… porque se es grande
sin querer, creciendo hacia la luz,
amando como tú, volando
como un pájaro… como
ÍCARO en ti resucitando…
ME INSPIRAS, las palabras,
los versos… voy flotando
en los tuyos por los parques
dorados de la infancia,
me renuevas el corazón
cantando… MAESTRO de la luz
y te reclamo para que sigas
vivo para siempre,
en el etéreo arrullo
de los pájaros…
CUENTO
APARTADO DE GUILLERMINA
De nuevo estoy en tu apartado, Guillermina, pero esta vez para contarte un cuento, de esos que me invento a veces… No sabía donde ponerlo, si en mis libros o aquí, en este espacio tuyo, él más amplio y comprensivo. Además como el cuento va dedicado a las mujeres, que mejor que éste apartado, en donde hablamos de nuestros problemas. El cuento se titula “Como las golondrinas” y a su final explicaré el motivo que me impulsó a escribirlo. Romana y Emilia, estás dos amiguísimas nuestras me sugirieron que enviásemos cada una un cuento a un concurso, con la idea de que a lo mejor nos los publicaban a las tres, no por el premio que ya está dado de ante mano, como ocurre siempre en estos certámenes. Pero no nos los han publicado a ninguna de las tres. Así que el mío lo publico en este Blog, que es el mejor regalo que me han hecho en la vida…
GRACIAS, a este supermedio de comunicación tan maravilloso de
INTERNET… Y allá va mi cuento, a volar como las golondrinas por él, como las del cuento.
COMO LAS GOLONDRINAS
Podríamos situar esta historia en un poblado de cualquier país que tenga, como tradición o costumbre, la ablación de las mujeres, pese a ir contra los derechos humanos y el resto del mundo, en donde no existe legalidad para éstas u otras mutilaciones…Pues bien: en uno de esos países, cuyo nombre dejo a capricho del lector, está el poblado X… cercano a un riachuelo o pequeña laguna, en donde su gente sobrevive cultivando algunos cereales en las tierras lindantes. Hasta tienen un pequeño mercadillo en el centro del poblado, que da vida a las calles por el trasiego de gente, que viene de otros sitios, a la compra o venta de mercaderías. Cerca de este mercadillo viven nuestras dos protagonistas: Celina y Devra, su madre…Celina sólo tiene diez años, casi recién cumplidos y, aparenta con su carita seria, curtida por el sol y los avatares de la vida, ser un poco mayor. Para ella despertar por la mañana cuando amanece, significa ir al mercadillo y, prestar ayuda a las mujeres, en colocar las mercaderías, a cambio, las vendedoras la recompensan con frutos, o algunas monedas con las que ayuda a su madre, incluso a veces le dan algún dulce, de los que tanto le gustan…Pero hoy es un día muy especial…el de su ABLACIÓN y Celina está tan espantada, que no puede pensar en otra cosa y, ni el mercadillo consigue atraer su atención. Este acontecimiento tan importante y a la vez tan terrible, la ha mantenido en vela casi toda la noche, y cuando la claridad apenas anuncia la salida del sol por el horizonte, ya esta Celina en pie contemplando las sombras que se esconden por los rincones de la casa haciendo cucuruchos con su miedo…Unos tíos suyos y primos, van a venir desde otro poblado a participar en la fiesta. Pero por primera vez no le alegra que vengan y, eso que Celina se siente muy sola y triste, desde que murió su hermana Nur… Aún conserva ella las cosas que le regalaron a Nur, el día de su ablación y recuerda la fiesta que hicieron y, a las vecinas, que trajeron comida y regalos para Nur. Al principio su hermana estaba muy contenta, sobre todo con una muñeca india muy bonita, que le trajeron los tíos y que, por primera vez, hizo sentir a Celina, celos y envidia de su hermana, porque de ella, no se acordó nadie, sólo su tío Oman, que le trajo unos dulces. Todo fue nuevo para ellas aquel día, y Nur y Celina jugaron con sus primos y otras niñas parte de la mañana… Hasta que llegaron las Purificadoras. Aquellas tres mujeres, altas y delgadas, vestidas de rojo, se hicieron muy amigas de Nur dándole golosinas y, se la llevaron con ellas, junto con dos niñas más, a la casa vecina… Celina tenía siete años entonces y nunca había escuchado llorar a su hermana como aquella vez…Todavía le parecía oír los gritos desoladores de Nur y de las otras niñas…Cuando la trajeron de nuevo sangraba mucho y se quejaba dolorosamente y, no dejaba que la tocase nadie, ni siquiera Celina, con lo que se querían las dos… Nur estuvo muy enferma después, con mucha fiebre, se le hinchaban las piernas y empezó a no querer comer. No le importaban los regalos y se los dio a Celina, hasta la preciosa muñeca, porque no quería ni verlos… Lloraba mucho y se pasaba las horas medio dormida y sin hablarle de nada, ni contarle aquellas historias tan bonitas, que sólo Nur sabía contar…Así pasaron los días aquellos, inolvidables para Celina. Incluso vino un curandero, que les dio unas yerbas para curarla, que había que machacar y hervir. Hasta que una mañana Celina, no pudo despertar a Nur, a pesar de llamarla mucho. Y acudieron a sus gritos las vecinas, que avisaron a su madre y al curandero… Pero nadie consiguió despertarla y, se la llevaron para siempre, envuelta en un lienzo blanco, con muchas flores… Su madre y ella habían llorado mucho la muerte de Nur y las dos estaban tristes desde entonces… Habían pasado ya, más de tres años de la ablación de su hermana y quizá no se acordaba ya nadie de Nur… Sólo ella, Celina, no la olvidaba. Cada mañana pensaba en su hermana a la salida del sol, cuando juntas acudían al mercadillo a prestarles ayuda a las vendedoras y, lo contentas que se sentían las dos cuando las recompensaban con frutos o monedas, que entregaban a su madre, o dulces que compartían, felices de poder pasar tantos ratos buenos, juntas siempre, cocinando a veces el arroz o el mijo, o contando historias y, haciendo muñecas con los trapos viejos de la madre…. Devra trabajaba de noche en las afueras del poblado, donde Nur y Celina tenían prohibido ir, porque siempre había hombres merodeando por aquel lugar. Devra se ponía ropa buena y se pintaba y adornaba como nunca lo hacía de día, y no volvía hasta que el sol asomaba iluminando todo el horizonte… Recordó Celina la historia de dos golondrinas que habían anidado en la ventana de la casa, donde dormían ella y su hermana. La golondrina madre las alimentaba de continuo y, se pasaba el día viajando por la comida de sus hijitos, que traía en el pico y, ellas estaban encantadas con sus piares, y su compañía. Pero un día dejó de venir la golondrina grande, y las pequeñas piaban sin cesar, porque debían de tener muchísima hambre. Nur empezó entonces a cazar mosquitos y bichitos pequeños y se los ponía en el borde del nido, y al fin las golondrinas empezaron a agitar las alas muchas veces, hasta darse cuenta de que podían volar como sus padres y, se fueron también… Un día, -le dijo Nur al verla triste, -Nosotras también nos iremos algún día, como ellas Celina… -Pero sólo Nur, se había ido como las golondrinas, dejándola sola con su miedo…Celina dio un gran suspiro y sintió que le dolía el corazón, como siempre que pensaba en su hermana. Aquello de la ablación, debía ser algo malo y terrible, pero su madre le decía siempre, que si no la purificaban con la ablación, ningún hombre se querría casar con ella, como le había pasado a Devra, que por eso no tenía marido, ni ellas un padre que las protegiese y ayudase… Pero Celina sólo sabe que su hermana Nur, murió después de la ablación, por no sé que extraña enfermedad desconocida y, que ni el viejo curandero había encontrado remedio par curarla…
Celina se pone con cuidado y muy despacio el trajeque su madre ha dejado para ella… Es azul, con estrellitas doradas, muy bonito. Le hubiese gustado poderse ir al mercadillo, como otro día cualquiera y, no tener que ponerse el trajecito aquel, que de tan precioso parece que se le va a romper al ponérselo… No podrá ir nunca con él al mercadillo, para no mancharlo de tierra, como los que lleva a diario que no importan, pero éste la oprime el pecho como una coraza… Celina tiene ahora la misma edad que su hermana Nur, el día de su ablación… Cuando se mira en el espejo de la madre, se encuentra diferente a otros días. Con una cinta ata su pelo por detrás y, cuando vuelve a mirarse en el espejo, en vez de a ella, ve a su hermana Nur, se le parece tanto, como si fuese Nur aquel día, con el traje del mismo color que el suyo, las mismas estrellitas…- Nur, Nur-solloza-Ayúdame, Nur, ayúdame…No quiero morirme como tú, no quiero casarme, no quiero regalos, no quiero nada…Nur, Nur…
Devra, la madre, que ha vuelto del trabajo, sequeda en la puerta, escuchándola y, la mira con los ojos llenos de lágrimas, contraída también en el mismo dolor y su amargura se desborda. Cuando ve reflejada en el espejo a la niña, le parece que a través de ella, la está mirando Nur…por un momento las ve fundidas a las dos, llorando, suplicantes y… siente que no puede seguir soportando el yugo de una tradición tan cruel, que ha sido, impuesta a las mujeres por los hombres. Esa castración, como un castigo para ellas, no puede ser impuesta por Alá, siendo que el parto de los hijos, es ya suficientemente doloroso, para la purificación de todas las mujeres, como madres de la humanidad, que es a veces tan cruel con ellas…Devra se había librado de la ablación por ser huérfana y, tener que cuidar de sus hermanos más pequeños… por ello no interesaba a su padre, ni a sus dos mujeres ponerla en peligro y, mucho menos, darla en matrimonio. Ahora se da cuenta Devra que aquella circunstancia, que tantas veces ella ha lamentado, al verse rechazada por impura, la llena de agradecimiento hacia su progenitor y madrastras, por estar viva y darle el valor suficiente para librar del yugo de la ablación a su hija Celina… ¿Cómo va a arriesgarse a perderla a ella también…? Y, estrechándola contra su pecho llora como la niña, y, luego se ríe como loca, porque al fin sabe lo que tienen que hacer las dos… Irse, irse como las golondrinas de Nur, lejos… donde no existan tradiciones tan terribles, capaces de causar la muerte de una niña, y de quién sabe cuantas más…
– Nadie va a hacerte ningún daño Celina- le dice, entrecortadamente, -Nos vamos de este poblado- Devra le ayuda a cambiarse el traje rápidamente- Cojamos todo lo que es más importante, lo mejor que tenemos y podamos llevar… No llores más, no permitiré que nadie te toque…- Las dos se miran, radiantes los ojos a través de las lágrimas, cómplices y unidas como nunca. Apresuradamente hacen dos bártulos con lo más preciso. Celina mete en el suyo la muñeca india de Nur. Así es como si Nur también se fuese con ellas. Corre prisa marchar antes de que llegue nadie. Ni hermanos, ni vecinas, ni purificadoras les harán cambiar de opinión… Huyen las dos por la parte de atrás de la casa, evitando encontrarse con la gente que está preparando el mercadillo. Van cargadas con los bártulos, pero contentas, ágiles, felices…
Nos iremos donde no nos conozcan, ni nadie nos hable de ablaciones. le dice Devra… Como las golondrinas de Nur, Celina, a las que solamente cuida y protege Alá… – Y las dos se ríen, sin saber de qué, contentas a pesar de que el camino que comienzan es difícil…!!LA LIBERTAD…!!
Cómplice de su huída, la sonrisa del sol se extiende ya en todo el horizonte y, sobre ellas, el cielo es ahora de un alegre color azul verdoso, del color de la esperanza…
Este cuento lo escribí, después de ver una película sobre la ablación titulada MOOLAADE y, se lo dedico a todas las mujeres que la han sufrido y, a las maltratadas por el machismo, único responsable de todos los maltratos a las mujeres existentes en este planeta…Esto me hace pensar, que quizás de ese machismo culpable seamos responsables todos nosotros, madres, padres y educadores, marcando, como principal objetivo desde el nacimiento, las diferencias entre niños y niñas, en vez de tratarlos a todos como seres humanos o personas, sin discriminaciones de sexos, razas ni religiones y, con igualdad de derechos…
FELICIDADES
APARTADO DE GUILLERMINA
Como todos los años, aquí estamos Guillermina, Amparo y Paruchy, para desearos, amigos Internautas, lo mejor… que la paz y el amor os acompañen a todos en este año que empieza y, que también la fortuna sea compartida por todos y no solamente por unos pocos, a causa de esa Economía que no entiendo… Que la denominada HOJA DE RUTA, sea el amor y la paz en el mundo…Y que sean declarados PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, los niños, las mujeres y los ancianos y la totalidad de la tierra, por todos los hombres, que dirigen el planeta.
Este año empezamos nosotras con un nuevo amigo…Colorín. Este precioso lorito que os pongo en una de mis felicitaciones, para que también nos acompañe en el Blog.
Después de morir el último de mis pajaritos, nos habíamos quedado tristes y solitarias y, más vacía y silenciosa la casa. Mi hija me regaló un cuaderno, que tenía en la portada dos preciosos loritos, para que me animase escribiendo en él. Así me fui enamorando de ellos, hasta que un día me los encontré, al natural y vivos, en una tienda de animalitos. Como os podéis imaginar, no pude resistir la tentación de comprar uno, el que parecía más travieso y alegre… Ya sabe decir su nombre y dar besitos y, es posible que aprenda muchas más cosas, además de cantar como un canario, que seguramente oía en la tienda donde lo compré… Estamos muy contentas con nuestro nuevo amigo Colorín, sobre todo Paruchy, pero no nos olvidamos de Comanchito ni de nuestra lorita porque Colorín nos recuerda con sus gracias a los dos.
Veré de encontrar algún poema sobre estas fiestas para la ocasión y… Felices fiestas para todos este año y, todos los que podamos vivir…Un gran abrazo internet-minable de vuestras amigas. Guillermina Amparo y Paruchy… y un besito de Colorin.
NAVIDAD
Creo que empiezo a estar,
más allá de las palabras,
más allá de los versos y,
del aplauso o beneplácito
de lo externo… Quizá ésta,
no sea la misma celebración
de todos los años… Hoy
siento el nacimiento de dios
en cada uno de nosotros,
buscando la posada
de nuestros corazones,
para seguir naciendo siempre.
Y esto no es un milagro,
si no un hecho cotidiano,
que se repite cuando nace un niño,
cuando nace el sol
sobre la oscuridad de la noche,
una rosa entre espinas,
un pájaro, un lirio, una espiga
que ha de morir, para saciar
el hambre del mundo,
convertida en pan…
Porque la historia puede volver
a comenzar en una semilla,
en un niño, en una canción,
o en nuestros corazones
el amor y la paz.
NAVIDAD FELIZ
Cuando todos hombres
puedan morir de viejos,
celebraremos juntos
la Navidad del mundo.
Cuando duerman auroras,
los niños sonriendo y,
el fantasma del hambre
sea sólo un payaso
que se ríe del miedo.
Cuando todos los niños
puedan seguirlo siendo y,
esperen un regalo,
una canción, un beso.
Cuando todas las guerras
sean de caramelos…
Tú y yo iremos por el mundo,
cantando y, quizás entonces,
encontraremos aquel
milagroso nacimiento, cuyo
camino hoy… no recuerdo.
A VOSOTROS
Os dejaré mis sandalias,
mis gastadas sandalias vacías
y, un etereo zurrón
que llené de canciones
para vosotros… Campanas,
luces, regalos, no tengo.
Sólo la humilde página
que os entrego… Cada
verso, un latido del corazón,
cada lágrima, que vertí
una gota de rocío,
un suspiro de amor…
A. Conde
VERSO A VERSO
RADIOGRAFÍA POÉTICA
VERSO A VERSO – 2006
Este libro también pertenece a cuadernos anteriores. En él se reflejan experiencias y decepciones corrientes en este oficio de las letras. La única satisfacción al rescatar nuestros trabajos de caer en el olvido, es la complicidad generosa de este Blog …El libro consta de 40 poemas de los que he escogido 22.
HORIZONTE
Poder así rememorar
la vida sin juicio ni castigo,
solazándonos al recorrer
las huellas que dejamos,
afable el corazón,
con un ramo incipiente
de jazmines a punto
de estallar, perfumando
los renglones de la vida,
cuando el sol se despide
de los árboles y los pájaros,
incendiando de luz
el horizonte.
MÁS ALLÁ
Estoy apuntalando un sueño,
no me recuerdes esta realidad
que hoy vivo, su marginada
actualidad presente,
no me la recuerdes.
Voy como de niña
cantando bajo el sol
y la lluvia, Tengo
un inmenso espacio
sin paredes donde
poder soñar, sin críticas
ni aranceles y sin
carné de identidad.
Querido amigo,
no me despiertes,
la realidad no existe
más allá…
REALIDADES
Porque esta generación
actual ha olvidado
el romance, la poesía
de aquella neblina
encantadora que ocultaba
piadosa, la realidad tan cruda
del paisaje con florecillas
tiernas sobre el estercolero
de las ciudades… Pero
en cambio poseen la libertad
sin trabas, ni grillos,
que impidan escoger
la verdad, sin falsedad
ni engaño, quizás
diferente a la de los demás,
cada uno la suya.
PANDORA
Habéis descerrajado
la caja de Pandora,
destapando las heces
y, el fuego nos consume,
despreciando el recuerdo
de los días felices
que vivimos soñando,
en construir un paraíso
nuevo sin serpiente, ni mitos.
Solamente nos queda
el camino del corazón,
para encubrir con un piadoso
velo de ternura, la miseria
de los hombres.
DE DIOSES
Un poco más y acabarán
los dioses perdiendo el equilibrio.
Es preciso mudar,
arrinconar los mitos
inservibles, cuando viene
el desahucio, cuando
se nos acaba el cupo
de la indiferencia y,
la prisa no vale
para alcanzar el fin,
ni echar la culpa
a principios atávicos
de dioses, incapaces
quizás de existir, mientras
sigan los unos o los otros,
utilizándolos para atormentarse.
INCENDIOS
APARTADO DE GUILLERMINA
Creí que este año me ahorraría hablarte de incendios, pero al final estoy tan desolada que recurro a ti, como siempre, por ese tu escuchar sin condiciones. Tampoco han fallado los incendiarios este verano, sólo fallan los que dirigen el cotarro y, quién sabe si al fin y al cabo, serán también ellos los beneficiarios, los culpables y no precisamente los que prenden la mecha, que a lo mejor son solamente el instrumento que utilizan, como el mando a distancia, o el crimen organizado. Tienes razón Amparo, para encontrar al culpable, hay tan sólo que buscar al que saca partido y ganancia de la cuestión, porque a una persona que pasea por el campo, como no sea por causa de un desgraciado accidente, no se le ocurre prenderle fuego al monte… y lo de los pirómanos es ya un cuento chino, que nadie se cree. Además lo dicen ellos mismos, que ha sido intencionado, intencionadamente programado, para el asiento de futuras urbanizaciones o, campitos de Glof de quién sabe cuantas hectáreas, para solaz de los millonarisimos que vengan a visitarnos…Que vergüenza… Y no te pierdas lo del scalextric Guillermina… Por lo que oigo, pretenden hacer con la comunidad Valenciana y a no tardar mucho, con toda España, un gran scalextric para llegar a cualquier sitio con la rapidez del vuelo, aunque tienen para ello aviones más rápidos…Pero el caso es cargarse cuanto antes la natural belleza de los paisajes, de los pueblos, de los campos, atravesando para ello el corazón de las montañas…. Y de nuestros corazones también Amparo… Y para qué viajar entonces, si no habrá nada bello que ver en ninguna parte, si todo será como si estuviésemos dando vueltas en un tío vivo, en donde se repetirán los trenes, los rascacielos de costumbre, las cementadas calles de las urbes… Entonces para que viajar si todo será como si vieras una película en blanco y negro, añadiendo también la extinción de todos los animalitos que no sean capaces de convivir con nosotros, comiéndose, en compensación quizás, a algún que otro viandante que se encuentren… qué pena no poder hacer nada… Qué mundo Guillermina… menos mal que nosotras no creo que lleguemos a tiempo de poder contemplar las consecuencias… Pues agárrate a la Economía de los países, esto si que me hace polvo y no consigo entender en que se basan las dichosas economías… Pero pienso que si la gente no tiene dinero acabaran por hundirse también los peces gordos, porque es el sacrificado y mal pagado trabajo de la gente lo que nos da de comer a todos y pertenece también a los derechos humanos, que los que trabajan puedan tener un sueldo decente para vivir con dignidad… El dinero…¿Qué es en realidad el dinero…? La moneda oficial de todos los países debería medirse y multiplicarse por la gente y el trabajo que realiza la total población de dicho País, no por el oro ni el moro, ni el petróleo, los diamantes, la energía, o quizás también la cocaina, u otra cosa cualquiera a la que dan el valor que quieren, los que se hacen millonarios con estas cosas, que si son necesarias deberían compartirse, como el sol, el aire , el agua y la vida misma de esta planeta y de todos los seres que lo pueblan que tienen también derecho a vivir, sin que el dominio y derroche de unos pocos países, provoquen que mueran de hambre en el resto del mundo… Y eso Amparo no sería, ni comunismo, ni nacismo, ni capitalismo, ni judaísmo, ni cristianismo, ni budismo, ni islamismo ni de ninguna religión o partido político, si no simplemente un mundo de seres humanos auténticos y no esta mascarada que vivimos, machacándonos siempre los unos a los otros por cualquier motivo y guerreando por el querer ser más que ninguno y dominar el mundo… Cuando se enterarán, de que el mundo nos pertenece a todos y en su conjunto a nadie… que la tierra se está cansando de nosotros, por eso nos regala los huracanes, los terremotos, los maremotos, los tornados, las inundaciones. Nos manda sus señales para que rectifiquemos y empecemos a tener conocimiento y conciencia de lo que estamos haciendo… En fin Guillermina, somos dos viejas tan sólo y nadie nos va a hacer caso, pero ahí va eso, por si le sirve a alguien nuestra reflexión de un verano prolijo en incendios devastadores, terremotos, inundaciones, etc… en que una vieja sueña con la utopía de un mundo mejor. Así que estoy triste y hasta he cogido la gripe, no sé si la A, o la B, o la C, pero que me esta fastidiando como si fuesen las tres juntas, porque pienso, que como la gripe, la historia y las guerras de este mundo, se repiten y repiten desde todos los tiempos y lo mismo da, que la empiece cualquier etnia o país, porque siempre son los mismos hombres con diferentes collares y nadie tiene la exclusiva de ser el verdugo, porque en otro devenir del tiempo, le tocara ser la victima del sistema descorazonador y racista de este mundo, que nunca pertenecerá en exclusiva, como el mismo dios, o como el polvo de las estrellas… a nadie. Esta vez Amparo nos hemos soltado el pelo demasiado y la verdad no se si llegaremos a publicar en nuestra página la reflexión entera, o si al pasar por la censura de tu hija, tendremos que recortarla un poco. Un abrazo, sin protocolos ni discriminaciones de ninguna especie y sin gripe, para todos de Amparo y Guillermina…Y también sin poema, porque esta vez no se me ocurre ninguno.
















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